sábado, 24 de octubre de 2015

Moral y economía, iniciativa privada y de empresa (#330- 360)


A lo largo de estos periodos nos hemos dado cuenta como la Iglesia se preocupa por cada aspecto del ser humano, es decir la Iglesia se preocupa por cada detalle y denuncia cada injusticia que hay en la sociedad.

Por tal motivo la Iglesia en su doctrina social no podría dejar de lado el tema de la moral y la economía, la Iglesia ha observado que hoy en día y desde tiempos anteriores muchas empresas se olvidan de la parte moral que debe de tener el desarrollo económico, por dicha razón la encíclica Quadragesimo anno nos dice que dicha relación es necesaria e intrínseca.



Pues por la dimensión moral de la economía entendemos que las empresas deben de basarse en solidaridad y justicia de modo que es un deber desarrollar todas las actividades no solo con fines de beneficios personales sino también con beneficios a las demás personas.

Un problema en el Salvador y me imagino que en todos los países es que las empresas no nos ven como sujetos, no ven nuestro valor en la vida económica, pero todos tenemos algo importante que ofrecer a la sociedad y debemos de construir una sociedad donde todos seamos responsables de todos y comprometernos al desarrollo económico de todos para que la economía empieze a producir bienes y servicios útiles de modo que sirvan no a fomentar el consumismo sino más bien al CRECIMIENTO de cada ciudadano.


Pero lastimosamente se ve el desarrollo como un mero proceso de acumulación de bienes individuales, mas no nos damos cuenta que en realidad eso no es desarrollo sino una pasión vana que no nos llevara a ninguna parte.

 La doctrina social nos impulsa a tener espíritu de iniciativa y a utilizar nuestra libertad, pues la Iglesia si observa el verdadero valor que hay en nosotros y nos recuerda que todos tenemos capacidades de realizar diferentes cosas y hay que utilizarlas para ayudar al desarrollo que tanto necesitamos. 

Pero en nuestros planes, en todas nuestras iniciativas de empresas deberemos de estar conscientes que el trabajo deberá de representar un bien para todos y no una simple estructura, pues nuestra misión es construir una economía verdaderamente al servicio del hombre.

Un ejemplo muy importante y significativo en la dirección indicada procede de la actividad de las empresas cooperativas, de la pequeña y mediana empresa, de las empresas artesanales y de las agrícolas de dimensiones familiares, la doctrina social ha subrayado la contribución que estas empresas ofrecen a la valoración del trabajo, al crecimiento del sentido de responsabilidad personal y social, a la vida democrática, a los valores humanos útiles para el progreso del mercado y de la sociedad.


Es indispensable que, dentro de la empresa, la búsqueda del beneficio se armonice con la tutela de la dignidad de las personas que trabajan, la empresa es una comunidad de personas donde todos deben de ser solidarios.



Debemos de hacer una labor que realmente sea útil no como los traficantes cuyas prácticas usurarias y mercantiles no adecuadas provocan el hambre y la muerte de muchos hermanos, dichos practicantes cometen de manera indirecta un homicidio. 


El Magisterio reciente ha usado palabras fuertes y claras a propósito de esta práctica todavía dramáticamente difundida: ''La usura, delito que también en nuestros días es una infame realidad, capaz de estrangular la vida de muchas personas''.

Según el CDSI los empresarios y los dirigentes deberán estar llamados a cumplir los principios del bien común y al mismo tiempo deben de tener grabado en sus pensamientos que las personas constituyen el patrimonio más valioso de la empresa, el factor decisivo de la producción por tal motivo está llamados a estructurar la actividad laboral en sus empresas de modo que favorezcan la familia y sobre todo a las madres de familia en el ejercicio de sus tareas.
Una de las cuestiones prioritarias en la economía es el empleo de los recursos, es decir a aquellas cosas que se le atribuye un valor debido, estos recursos generalmente son escasos en la naturaleza lo que implica que el sujeto tenga que inventar una estrategia y emplearlos de modo racional siguiendo la lógica dictada por el principio de economicidad, de esto dependerá la efectiva solución del problema económico más general.

El libre mercado es una institución socialmente importante por la capacidad que nos da de garantizar resultados eficientes en la producción de bienes y servicios. De hecho el mercado históricamente nos ha dado prueba de saber iniciar y sostener a largo plazo el desarrollo económico.

Se considera que un mercado que es verdaderamente competitivo es un instrumento eficaz para conseguir importantes objetivos de justicia, se puede aprovechar para moderar los excesos de ganancia en las empresas, responder a las exigencias de los consumidores, realizar una mejor utilización y ahorro de los recursos de modo que realmente las personas puedan comparar y adquirir los recursos en donde se posea una sana competencia.

La acción del Estado y de los demás poderes públicos debe de conformarse al principio de subsidiaridad creando condiciones favorables al libre ejercicio de la actividad económica, inspirándose a la vez en el principio de solidaridad y establecer los límites de la autonomía de las partes para defender a la parte más débil.
Para respetar es necesario que mercado y Estado actúen concertadamente y sean complementarios. 

El estado puede y debe de instar a los ciudadanos y a las empresas a promover el bien común disponiendo y practicando una política que favorezca la participación de todos sus ciudadanos.
Entonces la intervención pública deberá atenerse a criterio de equidad, racionalidad y eficiencia sin sustituir las acciones de los particulares. El Estado, en este caso, resulta nocivo para la sociedad: una intervención directa demasiado amplia termina por anular la responsabilidad de los ciudadanos y produce un aumento excesivo de los aparatos públicos, guiados más por lógicas burocráticas que por el objetivo de satisfacer las necesidades de las personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario