martes, 18 de agosto de 2015

Destino universal de los bienes


Una de las muchas implicaciones a las que responde el bien común es el principio universal de los bienes, me llama  la atención como la iglesia se preocupa inclusive por este delicado tema que tiene un carácter tan personal e importante pero que no todos pensamos en ello, para iniciar podemos partir de como Dios ha destinado la tierra al hombre, Dios puso en las manos del hombre todo lo que ella contiene para su uso. 

Así podemos interpretar que los bienes creados deberían llegar a todos en forma equitativa bajo la justicia de la compañía y caridad sin privilegiar o despreciar a nadie, esta pues es la raíz primera del destino universal de los bienes.

Algo que nos dice el destino universal de los bienes de la tierra es que todo hombre debe tener la posibilidad de gozar el bienestar para su pleno desarrollo: el principio del uso común de los bienes es el primer principio del ordenamiento ético-social y a su vez el principio de toda ética cristiana. No debemos confundir uso universal con que todo este a disposición de nosotros ni tampoco que pertenezcan todos los bienes a cada uno de nosotros, todas las personas nacemos con el derecho al uso de los bienes y para asegurar un ejercicio justo y ordenado de ellos son necesarias intervenciones de carácter normativo.
El principio del destino universal de los bienes es invitar a cultivar una economía inspirada en valores morales y si están presentes los valores morales se nos permitirá tener presente el origen y la finalidad de tales bienes. De hecho yo nunca me había puesto a pensar siquiera en el origen de los bienes.
Algo que me gusta del destino universal de los bienes es que busca que compartamos un esfuerzo dirigido a obtener para cada persona y todos los pueblos las condiciones necesarias de un desarrollo integral, así todos podríamos contribuir a la formación de un mundo con carácter más humano.

Destino universal de los bienes y propiedad privada

Con el trabajo el hombre logra dominar la tierra y hacerla su digna morada, así con su inteligencia también se apropia de una parte de la tierra, la misma que ha conquistado: he ahí el origen de la propiedad individual. La doctrina social postula que la propiedad de los bienes debe de ser accesible a todos por igual de manera que todos se conviertan al menos es cierta medida en propietarios.


El hombre no debe tener las cosas exteriores que posee como suyas, debería de tenerlas como comunes en el sentido que no solo él podría aprovecharlas, en clase se puso el ejemplo de un río, no solo porque el río este dentro de una propiedad debería de ser cercado para el uso de una sola persona, de tal manera que no solo los bienes deben ponerse al uso de la comunidad también deben de ser de uso común los nuevos conocimientos adquiridos ya sean de carácter científico tecnológico o cualquier otro para poder aprender más en cada momento y así poder estar más cerca de la verdad.
En realidad la actuación del principio del destino universal de los bienes requiere acciones a nivel internacional como por ejemplo la iniciativa de planes y programas por parte de todos los países.
También existe lo que es la propiedad comunitaria pero esta influye más en la vida económica, cultural y política de los pueblos hasta el punto de que constituye un elemento fundamental para su supervivencia y bienestar. Esta propiedad comunitaria se debe de valorar y defender para no caer en el riesgo de anclarla al pasado, sigue siendo vital para los países en vías de desarrollo o que han salido de sistemas de colonización.
El principio universal de los bienes exige que se vele por los pobres, aquellos que se encuentran en circunstancias de marginación y por las personas que las condiciones de vida les impiden un crecimiento adecuado, la miseria humana es el signo de la condición de debilidad del hombre y de su necesidad de salvación así de ella se compadeció Cristo nuestro Salvador Jesucristo reconocerá a sus elegidos en lo que hayan hecho por los pobres. El amor de la iglesia por los pobres se inspira en el Evangelio, en la atención de Jesús por los pobres, este amor se refiere tanto a pobreza material como a las numerosas formas de pobreza como la cultural, la religiosa.
La iglesia desde sus origines y a pesar de los fallos de algunos miembros siempre vela por aliviar a los pobres, defenderos y liberarlos, esto lo hace mediante obras de beneficencia que en todo lugar son indispensables, también la iglesia enseña ayudar al pobre y al necesitado en todo lugar y recordemos que la enseñanza es lo más importante.

Terminaremos con estas palabras inspiradoras:

Cuando realizamos un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia.

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